La Noche Oscura


Nuestro Señor, en cuanto considera nuestra alma lo bastante viril, lo bastante entregada a su servicio, se apresura quitarle las dulzuras de antaño. Llega hasta quitarle la facultad de orar, de meditar, es el abismo en las tinieblas y la aridez.
Esta mudanza aterra: - Que gran delito habrá cometido el alma, para atraer sobre si tal desdicha. Escudriña su conciencia, pasa por tamiz sus mas insignificantes actos, y al no descubrir nada que justifique su infortunio, saca en conclusión que ha sido abandonada.
- Que error! Lo que el alma toma por abandono es un favor insigne. Es la transacción de lo inteligible a la duración contemplativa, a la que uno no llega sino purificado. - Si el hombre pudiera comprender que su imposibilidad de fijar su imaginación en un punto determinado se debe al retiro de la luz sobrenatural! Pero pronto una nueva luz anima la meditación y la vuelve eficaz. - Ah, si el alma pudiera saber que Dios, al apartarse, infunde al mismo tiempo una más pura claridad en el intelecto, la claridad que la hace más apta a las cosas divinas, por encima de lo discursivo, en la visión directa, y absolutamente exquisita, delicada, inefable. Se me objetara si esa luz es a tal punto mejor, el alma debería, con sus poderes multiplicados, captar su objeto. Pero no vamos tan rápido. Los que con gusto se alimentan con comidas ordinarias, simularan disgusto cuando le ofrezcáis manjares más refinados. Igualmente, para apreciar el estado de oración, hay que haber roto todo lazo.- ¡Dios mío! En esta oscuridad veo una irradiación. Recordadlo, el amor de Dios nunca se sacia.
"Santo Padre Pio de Pietrelcina"

Dogma

Dogma
†Reza, espera y no te preocupes. La preocupación es inútil. Dios es misericordioso y escuchará tu oración...

domingo, 3 de agosto de 2008

fotos trabajosas... jajajajaja













1 comentario:

MagnoliaR dijo...

Hola cielito... es encantador escucharte y leer como expresas tu amor y fé en Dios... Que nuestro señor te siga bendiciendo con su gracia para que sigas llevando su amor a otras personas a través d tus actos y tus palabras. Mag